Venta de la empresa
Para fijar un rango de precio realista antes de salir al mercado y negociar con criterio.
Te ayudamos a conocer cuánto vale tu empresa, qué factores mueven ese valor y cómo defenderlo en una negociación.
Una valoración rigurosa es el punto de partida de cualquier operación: sirve para fijar expectativas realistas, negociar con argumentos y detectar qué se puede mejorar antes de salir al mercado.
Elaboramos modelos financieros claros y robustos para apoyar decisiones de inversión, compraventa y planificación estratégica.
Para fijar un rango de precio realista antes de salir al mercado y negociar con criterio.
Para definir el valor de la compañía al incorporar capital de socios financieros o estratégicos.
Para saber cuánto puede pagarse por una empresa objetivo y qué sinergias justifican el precio.
Para ordenar la transmisión de la empresa con un valor de referencia compartido.
Para disponer de una referencia independiente cuando hay que valorar la salida de un socio.
Para medir el impacto de las decisiones de inversión, desinversión o financiación en el valor.
Combinamos varios métodos y contrastamos sus resultados para llegar a un rango de valor y no a una cifra única.
Aplicamos a un EBITDA ajustado por partidas no recurrentes un múltiplo que depende del sector, el tamaño, el crecimiento y la calidad de los ingresos.
Proyectamos los flujos de caja futuros a partir de un plan de negocio y los descontamos a una tasa que refleja el riesgo de la compañía.
Contrastamos el valor con operaciones recientes de empresas similares del mismo sector.
Adaptamos el alcance al objetivo de la valoración: una operación concreta, una negociación entre socios o una decisión estratégica.
Dos empresas con el mismo beneficio pueden valer cifras muy distintas. Estos son los factores que más pesan:
Si quieres una primera orientación, prueba nuestro valorador.
Ir al valoradorCuéntanos tu caso y te explicamos cómo abordaríamos la valoración.